Vacaciones 6
Lleguè a Puebla con una puntualidad que hizo rechinar al reloj, pero Enrique aùn no estaba, asì que me dedique a observar a la gente llegar durante un rato, luego pasaron por mì y fuimos a un cafè mientras buscabamos por internet un hotel centrico, y como yo venìa de Cancùn todo se me hacìa barato, je!, luego fuimos a que me instalara y despuès a escuchar mùsica en el callejòn del artista (creo, que asì se llamaba), Enrique es màs divertido en persona que por internet y mucho menos arrogante de lo que creìa (yo y mis problemas con los tipos arrogantes, je), asì que fue muy agradable conocerlo, al dìa siguiente nos fuimos al Africam Safari y màs tarde a jugar Gotcha (soy re-mala pa esos trotes, ademàs de que no andaba fisicamente al 100%, pero no es justificaciòn soy muy muy mala), luego fuimos a comer unos tacos àrabes, deliciosos... ñomi ñomi, y me fui a dormir temprano, al dìa siguiente Enrique tuvo trabajo asì que no lo vi, pero aprovechè para ir a algunos museos, caminar por el centro de Puebla, sentirme màs cerca de las historias de Àngeles Mastretta, mientras recorrìa lugares que menciona en sus libros y como me tocò estar en la inauguraciòn de su festival cultural, asistì a un concierto de violìn y piano de un dueto austriaco en la biblioteca palafoxiana.
El sàbado pasò temprano por mì y fuimos a algunos lugares importantes turisticamente hablando, pero casi no tomè fotos, porque pienso regresar y recorrer Puebla como se merece...
Regresé a Mèxico y el domingo tomè el vuelo que me traerìa de vuelta a mi rancho, dice Enrique que en Chihuahua no hay nada, que ni siquiera el cielo es azul, que es de un color triste, puede que tenga razòn, pero tras 15 dìas fuera, ya extrañaba regresar a la nada...
Etiquetas: Divagaciones vacacionales, Lo Hice

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